7 lugares indispensables en Edimburgo

Escocia es un sitio para recorrer con tranquilidad. Al margen de las rutas por carretera en las
Highlands, su capital, Edimburgo, merece varios días de tu tiempo. Ciudad cosmopolita, capital perfecta para entender el whisky con destilerías abiertas al público en las que podrás aprender todo el proceso, sensacional ambiente juvenil gracias a sus miles de estudiantes, catacumbas que explican el origen de la ciudad, bares en los que se han escrito historias universales, un agosto lleno de festivales en las calles y sitios que visitar, muchísimos sitios. Te vamos a proponer algunos que nosotros encontramos interesantes en nuestro viaje, pero por supuesto no son los únicos. Apenas estuvimos dos días y medio. Como en todos los sitios lo ideal es quedarse más, pero en ese tiempo se puede hacer mucho. En Edimburgo suele hacer frío, bastante frío, normalmente incluso en verano y seguro que no te sorprendemos si te decimos que la lluvia está a la orden del día. Conoce algo más con nosotros.

A Edimburgo hay vuelos directos desde nueve ciudades españolas a día de hoy (cuatro de ellas en las islas Canarias). No vas a tener muchas excusas porque la mayoría son vuelos con compañías low cost, así que si lo miras con tiempo puede ser regalado. Otra cosa es lo que gastes allí, que el cambio a libras y el nivel de los precios no suele ser especialmente favorecedor. De todas maneras, como hay muchos tipos de alojamientos es probable que encuentres hoteles en pleno centro (si es lo que quieres para no tener que desplazarte) por un precio razonable. Una vez que estés instalado y listo, aquí tienes siete sugerencias para empezar a conocer Edimburgo.

1.- Castillo

Es probablemente el lugar más icónico de Edimburgo. Al final de la Royal Mile, en pleno centro, ofrece vistas interesantes a muchos lugares. Se puede visitar por dentro, de hecho es la atracción turística más importante de toda Escocia. En verano algunos de los festivales al aire libre celebran sus actividades aquí, como el impresionante Military Tatoo. Si no has estado al menos en la explanada que da acceso al castillo, no le des más vueltas, no has estado en Edimburgo.


2.- High Street

En realidad cuando hablamos de High Street, nos referimos a toda la Royal Mile, que partiendo precisamente del castillo recorre todo el casco más histórico de Edimburgo. Buena parte de esta vía es peatonal, pero no toda. Al margen de muchos alojamientos, aquí vas a encontrar destilerías para visitar, comercios típicos, visitas a las catacumbas (se organizan tours nocturnos diarios) y un largo etc. Más o menos a la altura del cruce con South Bridge es el punto de partida de numerosos tours gratuitos que recorren a pie Edimburgo. Aprovechando que hay un montón de estudiantes españoles allí, también los hay en español. La dinámica es muy simple, te lo cuentan todo en un par de horas y tú dejas la voluntad en forma de propina. Investiga por internet y encontrarás. Si paseas por la Royal Mile también podrás ver la Catedral de Saint Giles o Parliament House, la sede del Parlamento, además de la Corte Suprema. Los edificios están todos juntitos. Esculpido en el suelo está el “corazón de Midlothian”, dónde se situó la antigua prisión.



3.- Victoria Street

Victoria Street no es la calle más larga, ni la más comercial, pero seguro es una de las más visitadas. Ligeramente al sur de la Royal Mile, por ella se accede al Castillo. Es una calle en curva y en cuesta con un enorme colorido en sus tiendas. Es por eso que ha aparecido en multitud de cuadros. A sus pies está el Grassmarket y lo más llamativo es la variedad de colores con los que cuentan sus establecimientos. Se puede ver desde abajo y también hay magníficas panorámicas desde el pasillo superior en el que también puedes recorrer buena parte de la calle.




4.- Cementerio Greyfriars Bobby

Lo hemos escogido porque la historia tiene su miga. El cementerio está muy cerca del centro. A sus puertas encontraremos un busto de un perro. Sí, has oído bien. Cuentan que el perro, que se llamaba Bobby, permaneció junto a la tumba de su dueño una vez que este falleció durante 14 años, ni más ni menos. Eso es fidelidad. Los habitantes de Edimburgo se fueron encariñando con él. En el cementerio tienes la tumba de ambos (dueño y perro). Del famoso Bobby se han escrito libros y hay un montón de referencias. Si te quedas con las ganas de conocer más, hasta Disney hizo una película sobre el tema. El cementerio forma parte de diversas rutas nocturnas si te gustan las emociones fuertes. También acoge a otras muchas famosas personalidades escocesas.




5.- Princess Street

Si todo lo que hemos visto antes pertenece a la llamada “Old Town”, Princess Street es el centro del “New Town”. Aquí hay más coches y restaurantes, muchísima vida, pero también tienes fantásticas vistas a la Old Town. Ambas, tanto la ciudad vieja como la nueva, son patrimonio de la UNESCO. Pricess Street es sobre todo comercial. Grandes tiendas de moda y restaurantes, muchos de ellos de franquicias, adornan su recorrido. Desde algunas de las calles que asoman puedes ver en lo alto el castillo y si la recorres podrás encontrar los populares jardines de Princess Street, un lugar genial para pasear que divide las dos ciudades y por supuesto el monumento de Walter Scott, una torre de más de 60 metros de altura con una escalera de caracol que también proporciona vistas interesantes y nos acerca al Edimburgo victoriano. Es curioso ver un edificio monumental como este junto a unos grandes almacenes y junto a la estación de ferrocarril.




6.- Royal Yatch Britannia

Vamos a cambiar completamente de sitio para irnos al enorme centro comercial Ocean Terminal, junto al mar y perfectamente accesible en transporte público, porque llegan varias líneas de autobús. No vamos por las compras, que podríamos, sino porque es el punto de entrada para visitar el Royal Yatch Britannia, otra de las grandes atracciones turísticas de la ciudad. Se trata de un buque con más de medio siglo de historia preparado para hacer de hospital en caso de conflicto y en el que se han alojado personalidades como la reina de Inglaterra o varios presidentes estadounidenses. Visitarlo por dentro es toda una experiencia. Cuesta 14 libras.




7.- Calton Hill

Una de las colinas dentro de Edimburgo. Desde el centro se puede llegar andando perfectamente, la caminata no es muy larga y desde aquí tendremos unas fantásticas vistas de la ciudad. También aquí podemos visitar el monumento nacional de la ciudad (entre otras cosas, que hay unas pocas), una enorme columnata que nos recuerda mucho a la Acrópolis griega. No en vano a Edimburgo la llaman la “Atenas del norte” por muchas razones. También la colina es patrimonio de la UNESCO. Prohibido olvidarse la cámara de fotos.




Pues para empezar no está mal. Es fácil que Edimburgo te atrape, porque tiene muchas bazas para conseguirlo, no sólo las que hemos citado aquí. Disfruta de tu estancia.

Aquí tienes algunos enlaces que pensamos que pueden ser útiles.



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